ON. España prohíbe inscribir a los nacidos a través de los vientres de alquiler

En España está prohibida la gestación subrogada desde 2006. Sin embargo, desde esa fecha se han inscrito 154 nacidos bajo los llamados vientres de alquiler. Una paradoja criticada férreamente desde los movimientos feministas y que ha llegado a término al aprobar, en abril de este año, una instrucción que modifica la herramienta que permite inscribir en el Registro Civil Español por una resolución judicial extranjera. La práctica era una mofa directamente de quienes, saltándose la ley española, buscaban hijos en países donde sí se permite la gestación subrogada, como son Estados Unidos, Canadá, Ucrania y Rusia, y después acudían a este ardid que ha sido legal hasta hace bien poco.

La nueva ley se adecua así a la sentencia del Tribunal Supremo que en diciembre de 2024 negó el exequatur (reconocimiento a una sentencia o laudo dictada en otro país) a una resolución judicial de Estados Unidos.

El cerco a la gestación subrogada es un paso más en la erradicación de la violencia hacia las mujeres que, en su mayor parte, alquilan sus vientres por presión económica y social. Además de la mercantilización del cuerpo de la mujer, los vientres de alquiler suponen la desprotección de los menores.

Sin embargo, desde colectivos feministas se considera que esta modificación debe ir más allá, es decir, extenderse al ámbito europeo y establecer una normativa conjunta que prohíba la gestación subrogada como una práctica que es una violencia hacia el cuerpo de las mujeres y se persiga a todo aquel que se lucra con este vil negocio.

Lourdes Durán Ramírez

Periodista y escritora