Minidosis 2: ¿Depresión postparto en los hombres?
Cada vez hay más estudios sobre una categoría diagnóstica que ahora también es aplicable a ellos, los padres, la depresión postparto (DPP-P). Sí, aunque no paren, se deprimen por ello.
Un estudio reciente calcula que alrededor del 25% de padres la presentan, cifra nada desdeñable, rozando las cifras de las mujeres. La depresión posparto de ellos se asocia con mala comunicación y dificultades con la pareja, aumento de agresividad, violencia de género y un aumento del consumo de sustancias de abuso. Según refieren los estudios los síntomas más comunes son el aislamiento social, sentirse constantemente fatigado o sin energía o trabajar en exceso, con la finalidad de “distraerse”o mantenerse ocupados. Además, los padres con DPP-P tienen un riesgo mayor de suicidio, trastornos de ansiedad y episodios maníacos que aquellos sin depresión posparto y en relación a la interacción con su bebé, la DPP-P puede afectar a su interacción y al tiempo que se invierte en la crianza. Para abordar esta “nueva patología” proliferan centros especializados que abordan la problemática como un problema hormonal, a causa de la testosterona.
No podemos olvidar la socialización diferencial entre hombres y mujeres y cómo los roles de género determinan las experiencias de maternidad/paternidad: diferentes roles, expectativas y responsabilidades.
Sería interesante valorar las habilidades que estos hombres presentan, incluso antes de ser padres, y que pueden predecir un buen cuidador: escucha, empatía, estilo comunicativo, tolerancia a la frustración, flexibilidad…vaya a ser que de algún modo se justifique de forma biológica la incapacidad de algunos para las tareas de cuidado.