Mitos, percepciones y realidades de la violencia sexual en españa: un reto pendiente

La violencia sexual constituye hoy uno de los problemas de salud pública y de derechos humanos más graves a escala mundial. Según la Organización Mundial de la Salud, más de una de cada cuatro mujeres mayores de 15 años ha sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja, y un 6% violencia sexual perpetrada por otras personas. En el caso de España, considerando las diferentes manifestaciones de violencia sexual (un 6,7% en el ámbito de la pareja, un 13,7% fuera de la pareja, un 6,8% en la infancia y un 28,4% en forma de acoso sexual en el ámbito laboral), la prevalencia total se estima en un 44%.

Las escasas investigaciones sobre las percepciones sociales respecto a la violencia sexual muestran que persisten numerosos mitos y creencias equivocadas acerca de la agresión sexual. Estas ideas se encuentran profundamente normalizadas y se reproducen de manera constante en la sociedad favoreciendo la perpetuación de la violencia sexual, a la vez que también generan barreras que impiden reconocerla, visibilizarla y denunciarla por lo que las estadísticas disponibles, aunque alarmantes, ni siquiera alcanzan a reflejar la magnitud real del problema, ya que muchos casos permanecen silenciados e invisibles.

El estudio: objetivos y metodología

Este artículo resume un estudio reciente, publicado en el número especial sobre “Violence as a Public Health Issue” de la revista Public Health. Los objetivos principales fueron: Analizar la aceptabilidad social de conductas de violencia sexual online y offline, examinar las percepciones sobre desigualdades de género, el aumento de agresiones sexuales y las causas atribuidas a la violencia sexual e identificar los factores sociodemográficos, religiosos y políticos que influyen en estas percepciones.

El trabajo analizó los datos de la “Encuesta sobre cuestiones de actualidad: la violencia sexual contra las mujeres», realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del Gobierno de España en enero de 2023, basada en 2.509 entrevistas a hombres y mujeres mayores de 18 años residentes en España. Se realizaron análisis logísticos multivariantes mediante estimaciones de modelos de regresión logística binomiales para ajustar la asociación de las variables dependientes con las variables independientes, utilizando como variables de ajuste las variables sociodemográficas y las variables relacionadas con la percepción.

Principales resultados

Percepción de desigualdades de género

Un tercio de la muestra considera que en España ya no existen desigualdades entre hombres y mujeres. Esta creencia es más frecuente en hombres, personas con ideología conservadora y creyentes, Además, haber conocido a una víctima de violencia sexual se asocia con mayor conciencia de desigualdad de género.

Percepción del aumento de agresiones sexuales

Un 28% de las personas encuestadas cree que las agresiones sexuales están aumentando, mientras que el resto opina que simplemente ahora salen más a la luz. La percepción de incremento es más común en personas mayores y en quienes profesan una religión.

Personalidad o patriarcado: ¿qué explica la violencia sexual?

Casi la mitad de la muestra atribuye la violencia sexual a rasgos de personalidad o traumas individuales del agresor, en lugar de reconocer su raíz estructural en el machismo. Esta visión individualizante es más frecuente en personas con ideología de derechas y en personas con menor nivel educativo.

Aceptabilidad de la violencia sexual

Más de la mitad de la población considera aceptables, o al menos no punibles por ley, ciertos comportamientos de violencia sexual, tanto presenciales como digitales. En cuanto a la violencia sexual en el ámbito offline, se obtiene mayor aceptabilidad o una menor punibilidad de la violencia sexual entre los hombres, las personas con estudios superiores, las de ideología de derechas y quienes niegan que actualmente existan desigualdades de género.

En cuanto a la violencia sexual ejercida en el ámbito online, se obtiene mayor aceptabilidad o una menor punibilidad de la violencia sexual entrelas personas más jóvenes, las de estudios superiores, las de ideología de izquierda no extrema, las no creyentes y quienes niegan que actualmente existan desigualdades de género.

Entre avances legales y resistencias sociales

España ha sido pionera en legislación de igualdad, destacando la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual en España 10/2022 (“solo sí es sí”), que redefine el consentimiento y refuerza la protección frente a la violencia sexual. Sin embargo, los datos muestran una brecha entre el marco legal y la percepción social.

Este estudio pone de relieve que la violencia sexual sigue siendo socialmente aceptada en determinadas circunstancias por determinados sectores sociales, lo que constituye un obstáculo para su erradicación. Persiste una falta de reconocimiento de las desigualdades estructurales de género, especialmente en sectores conservadores y masculinos. Y además, persisten los mitos de la violación y nuevas formas de negacionismo.

La violencia sexual no puede entenderse solo desde la perspectiva individual, sino que responde a factores estructurales, culturales y de género. Los llamados “mitos de la violación”, creencias erróneas que minimizan la gravedad de la agresión o culpan a las víctimas, lejos de desaparecer, han adoptado nuevas formas, incluyendo posturas negacionistas que trivializan el problema o cuestionan su magnitud. Un ejemplo de negacionismo son aquellos discursos que ponen el acento en las características de personalidad del maltratador, atribuyéndole la causa de la violencia y, en cierta medida, exonerándolo de responsabilidad en lugar de reconocer el peso de los factores estructurales del machismo patriarcal. De hecho, cerca de la mitad de la muestra analizada en el estudio explicó los actos de violencia sexual en función de esas características personales, independientemente de la edad.

Esto podría tener relación con la aparición de nuevos modelos de masculinidad como el posmachismo, que se caracteriza como aquella estrategia o actitud de ciertos hombres que adoptan una imagen de supuesta sintonía con la igualdad, marcando incluso distancias respecto al modelo de masculinidad tradicional y de convivencia patriarcal, pero que a su vez denuncian hechos puntuales que les permiten lanzar una crítica que asegure su posición social de dominación. Estos modelos son más difíciles de combatir, más actuales y muchas mujeres han convivido con ellos desde su nacimiento. Son generaciones socializadas en el “espejismo de la igualdad”, expresión que se refiere a la idea extendida de que la igualdad entre hombres y mujeres ya es una realidad. Al aceptar esa supuesta igualdad se llega a la conclusión de que no es necesario impulsar más medidas para equiparar los derechos de las mujeres a los de los hombres, justificando el rechazo de medidas ya establecidas asegurando que ya no tienen sentido, o que incluso son discriminatorias hacia los hombres.

Se requiere por tanto una acción educativa y preventiva que visibilice la raíz estructural de la violencia sexual y desmantele los mitos que la sostienen, que fomente la denuncia y promueva la igualdad real.

La violencia sexual en España no solo es una cuestión de seguridad y justicia, sino un desafío cultural y social que exige cambios profundos en las percepciones colectivas. La erradicación de este problema pasa por reconocer que aún existen desigualdades de género y que los mitos y creencias que la justifican son tan dañinos como la violencia misma.

REFERENCIAS BILIOGRÁFICAS

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  • Trottier, D., Laviolette, V., Tuzi, I., & Benbouriche, M. (2025). The Effect of Gender Role Expectations, Sexism, and Rape Myth Acceptance on the Social Perception of Sexual Violence: A Meta-Analysis. Trauma, violence & abuse, 15248380251343190. Advance online publication. https://doi.org/10.1177/15248380251343190
  • World Health Organization. (2021). Violence against Women Prevalence Estimates, 2018: Global, Regional and National Prevalence Estimates for Intimate Partner Violence against Women and Global and Regional Prevalence Estimates for Non-Partner Sexual Violence Against Women. Executive Summary.

Guadalupe Pastor Moreno

Licenciada en Sociología y Doctora en Ciencias de la Salud. Escuela Andaluza de Salud Pública.

Vivian Benítez Hidalgo

Licenciada en Ciencias Políticas y Sociología y Experta en Género y Salud. Escuela Andaluza de Salud Pública.

Isabel Ruiz Pérez

Doctora en Medicina y Especialista en violencia de género.