Menstruar bajo el horror del exterminio
Menstruar es una experiencia fisiológica universal que acompaña a millones de mujeres durante gran parte de sus vidas. Sin embargo, en contextos de violencia extrema, guerra y exterminio, este proceso natural se convierte en una fuente de sufrimiento adicional, cargada de silencio y vergüenza.
Cuando pensamos en las consecuencias de la guerra, suelen mostrarnos imágenes de destrucción y pérdidas humanas, pero rara vez se habla de las necesidades básicas de las mujeres, entre ellas la gestión menstrual.
En zonas como Gaza, donde la población civil vive bajo bombardeos constantes, el acceso a productos de higiene menstrual es extremadamente limitado. El bloqueo y la destrucción de infraestructuras impiden la llegada de compresas, tampones, copas menstruales y bragas menstruales. Muchas mujeres se ven obligadas a improvisar con trapos, papel o materiales insalubres, lo que aumenta el riesgo de infecciones graves y complicaciones ginecológicas. Además, la falta de privacidad y la imposibilidad de cambiarse con seguridad refuerzan el miedo y la humillación, dejando cicatrices físicas y emocionales que persistirán incluso después del conflicto.
La violencia sexual, utilizada como arma de guerra en estos contextos, deja a mujeres y niñas en extrema vulnerabilidad. En los campos de refugiados, miles de mujeres viven hacinadas en condiciones insalubres, sin acceso a agua limpia ni productos de higiene. Muchas reducen su ingesta de alimentos y líquidos para evitar ir al baño, por miedo a agresiones sexuales, lo que provoca deshidratación, infecciones urinarias y alteraciones en el ciclo menstrual. A esta realidad se suman factores culturales y religiosos. En varias comunidades, la menstruación sigue siendo un tabú rodeada de mitos y prohibiciones.
Las organizaciones internacionales suelen priorizar alimentos y medicinas, dejando en segundo plano la salud menstrual. Para revertir esto, se han creado kits específicos que garantizan la higiene y la dignidad de las mujeres en las zonas de conflicto y que funcionan a través de corredores humanitarios. Estos kits son distribuidos por organismos como: i) la agencia de las Naciones Unidas dedicada a la salud sexual y reproductiva (UNFPA), ii) el fondo de las naciones unidas para la infancia (UNICEF), iii) la Cruz Roja y iv) el Comité de Oxford para el alivio del hambre (Oxfam). Se entregan con apoyo de las mujeres líderes comunitarias para que sean seguros y culturalmente adecuados.
En la fase inicial de una crisis se utilizan los Menstrual Hygiene Management (MHM) Kits A, con productos desechables como compresas y ropa interior básica, esenciales los primeros días. Cuando la emergencia se prolonga y el reabastecimiento es difícil, se entregan MHM Kits B, que incluyen compresas reutilizables, jabón, cubetas y materiales de lavado, favoreciendo la sostenibilidad y la autonomía. En contextos donde además de la higiene se necesita protección, se distribuyen Dignity Kits, que suman linternas solares, silbatos y mantas, ofreciendo seguridad y privacidad. En campos de refugiados y conflictos prolongados, los WASH and Dignity Kits combinan productos menstruales con elementos de agua y saneamiento. Por último, los Kits de higiene generales cubren la higiene familiar, incluyendo a veces artículos menstruales, pero sin un enfoque específico.
Mientras existan conflictos armados y situaciones de violencia extrema, como el genocidio en Gaza, la guerra en Siria, el conflicto prolongado en Colombia, la crisis en Sudán o la devastación en Afganistán y tantos otros, no podemos permitir que las necesidades de las mujeres sigan siendo invisibilizadas. Exigir que la gestión menstrual forme parte de la respuesta humanitaria es reconocer que la salud y la dignidad no pueden esperar al fin de la guerra. Porque incluso bajo el horror del exterminio y la opresión, la menstruación no se detiene, y con ella persiste la lucha por el respeto, la equidad y la justicia para todas.
Referencias Bibliográficas
- Valls-Llobet, C. Mujeres invisibles para la medicina. 3ª ed. Paidós, 2006.
- United Nations Population Fund (UNFPA). Menstrual Health in Emergencies Toolkit. UNFPA, 2021.
- Human Rights Watch. “I Just Try to Make It Home Safe”: Violence Against Women in Conflict Zones, 2022. UnWomen.org
- International Committee of the Red Cross. Menstrual Hygiene Management in Crisis Situations. ICRC, 2020.
- Amnistía Internacional. El cuerpo como campo de batalla: violencia sexual en conflictos armados, 2019.
- Campos-Salinas J. (2025). La imagen fue creada con el programa Canvas y su base de fotos autorizadas para publicar.