Conversando con Cristina Fallarás

Cristina Fallarás, es periodista, escritora y activista feminista, impulsora del movimiento «Cuéntalo». @cfallaras

Conversar con Cristina Fallarás es encontrarse con una voz que incomoda, que interpela, que rompe el silencio impuesto por el patriarcado. Periodista, escritora y activista incansable, ha hecho del testimonio de las mujeres una forma de resistencia política, transformando el dolor en denuncia y la palabra en herramienta de cambio. Hoy, mientras la manosfera y el partido VOX impulsan una ola de odio y violencia contra ella, el periodismo y la sociedad civil se movilizan en su defensa: Reporteros Sin Fronteras, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), Podemos y cientos de personas se movilizan en su defensa. Desde aquí queremos dar visibilidad al acoso que sufre y conversar con ella —desde el feminismo y la solidaridad— sobre lo que significa sostener la palabra en tiempos de violencia política, misoginia organizada y el fascismo cotidiano que encuentra en internet su campo de expansión.

Quisiera comenzar esta conversación agradeciendo su valentía y compromiso con el movimiento feminista y el activismo político. Sabemos que está atravesando momentos muy difíciles debido a las amenazas que está recibiendo desde la manosfera y partidos políticos como VOX. Queremos saber cómo se encuentra en estos momentos.

Siento miedo y ansiedad, y no tengo problemas en admitir públicamente que lo siento, ya que el miedo es lo que nos avisa del peligro. El miedo es algo instintivo, un mecanismo de supervivencia. Siento una gran preocupación por la seguridad de mi familia y, si esto continua, acabaré con problemas económicos, porque no puedo ofrecer conferencias, clases ni desplazarme. He presentado una denuncia ante la Fiscalía contra VOX por delitos de odio, amenazas y acoso, y deben valorar su investigación y contemplar medidas cautelares. Al mismo tiempo, Amnistía Internacional ha denunciado el señalamiento contra mí y exige que las autoridades garanticen mi seguridad y que se investiguen efectivamente las amenazas. Pero, lo más preocupante es la falta de reconocimiento institucional de esta amenaza, ha subrayado Cristina Fallarás.

EL NACIMIENTO DE «CUÉNTALO» Y LA REVOLUCIÓN DE LOS TESTIMONIOS

La activista explica que «Cuéntalo» nació como una respuesta directa a la primera sentencia del caso de Sanfermines, donde dos jueces decidieron que no había violencia ni intimidación en un caso evidente de agresión sexual. Fue nuestra versión del #MeToo norteamericano, pero con características propias. Utilizamos las redes sociales y los hashtags para crear un archivo común de relatos sobre violencia sexual. Al principio yo publicaba testimonios anonimizados de mujeres que no podían contar sus experiencias en primera persona porque estaban en situaciones de riesgo, ya fuera en sus hogares o en sus trabajos. Lo que comenzó como una reacción a una sentencia injusta se convirtió en un movimiento masivo que ha documentado miles de casos de violencia machista. Cuando una mujer cuenta su caso de violencia, no solo está liberándose personalmente, sino que está contribuyendo a un cambio social profundo. Estos relatos desafían las narrativas oficiales y rompen el silencio impuesto durante siglos. Lo revolucionario de «Cuéntalo» es que permitió ver el carácter estructural de la violencia. Ya no eran casos aislados, sino un patrón sistemático que afectaba a mujeres de todas las edades y condiciones sociales. Esto ha obligado a replantear políticas públicas y ha puesto la violencia machista en el centro del debate social.

EL MIEDO COMO ARMA POLÍTICA Y LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL

Quiero detenerme en el miedo que ella enfrenta actualmente y qué piensa acerca de cómo afecta este miedo a su trabajo y al movimiento feminista en general

El miedo se ha convertido en una constante en mi vida. No es solo el temor a agresiones físicas, sino un miedo más complejo relacionado con la violencia política institucional. Estamos experimentando un nuevo tipo de amenaza que combina la violencia de la manosfera, los partidos fascistas como VOX y las redes neonazis y conspiranoicas.

Viví bajo la dictadura chilena y sé lo que significa sentir que tu vida está constantemente amenazada, así que comprendo perfectamente ese miedo. Y coincidimos en señalar cómo este clima de intimidación busca específicamente silenciar las voces feministas

Exactamente. El objetivo es claro: silenciar a las mujeres que alzamos la voz. No es casualidad que las líderes feministas seamos blanco de ataques coordinados. La violencia política contra nosotras busca generar un efecto disuasorio para que otras mujeres no se atrevan a hablar. Lo que estamos viviendo es una reacción violenta de la manosfera ante los avances del feminismo. Cuanto más visibles somos, más agresiva es la respuesta. Y lo más grave es que esta violencia cuenta con cierta complicidad institucional, ya sea por acción u omisión.

TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LAS VÍCTIMAS: EL PROYECTO DE ACCIÓN COMADRES

Entre sus proyectos está el de la asociación Acción Comadres (@accioncomadresoficial). Nos explica en qué consiste exactamente y cómo puede ayudar a las víctimas de violencia

Estamos desarrollando “La Nuestra”, una plataforma tecnológica, feminista y soberana que automatiza la conexión entre mujeres víctimas y supervivientes de violencia. Funciona como una red social y archivo vivo de testimonios sobre violencia sexual, promoviendo apoyo mutuo y redes de acompañamiento. Su objetivo es facilitar el acceso a servicios de ayuda, crear una red de solidaridad e incluir un sistema de búsqueda para identificar agresores, fortaleciendo la confianza y la prevención. Su primera fase de financiación cubre la gestión y migración de datos, y la segunda, el diseño y desarrollo de la plataforma

Compartimos la idea de que necesitamos usar las redes sociales a nuestro favor y conquistar espacios para contrarrestar a los agresores y a los depredadores sexuales. ¿Cómo funcionará el proceso de etiquetado y conexión entre mujeres?

La plataforma permitirá trasladar los testimonios y etiquetarlos según diferentes categorías: tipo de violencia, ubicación geográfica, perfil del agresor, etc. Esto facilitará que mujeres que han vivido experiencias similares puedan contactarse entre sí, siempre respetando su privacidad y decisión de participar. El sistema también ofrecerá información sobre recursos disponibles en cada zona y permitirá a las asociaciones feministas y de víctimas registrarse para ofrecer sus servicios. Es una forma de centralizar la ayuda y hacerla más accesible.

Cristina señala que para ampliar esta red de apoyo y lograr que más asociaciones y personas se involucren planea enviar información a todas las asociaciones feministas y de víctimas para que puedan apuntarse e interactuar en la plataforma. Cuantas más organizaciones participen, más efectiva será la red de apoyo.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN: DEL SILENCIO CÓMPLICE A LA REVOLUCIÓN DIGITAL

Y de las redes pasamos al papel de los medios tradicionales, con los que  ha sido muy crítica. Le pregunto directamente cómo ve su evolución y su relación con los movimientos sociales como el feminismo

Los medios de comunicación tradicionales han sido históricamente cómplices del poder. En España fueron una pieza fundamental en el pacto de la Transición, que yo defino como un pacto con el crimen. Permitieron que el jefe del Estado franquista continuará en el poder y evitaron que se juzgara a los franquistas, incluidos los torturadores. Durante décadas, los medios mostraron la información de manera sesgada y ocultaron eventos como el terrorismo de Estado y las fosas comunes. Colaboraron activamente con el poder judicial para silenciar movimientos como la memoria histórica y la lucha antifascista.

Un tema clave: internet y las redes sociales. Eso cambia las reglas del juego.

Absolutamente. Los medios tradicionales han perdido relevancia porque internet y las redes sociales han roto las jerarquías de información. Ahora, las personas menores de 45 años se informan principalmente a través de canales digitales, lo que ha democratizado el acceso a la información y ha permitido que surjan narrativas alternativas. No podemos considerar que internet sea inherentemente malo. De hecho, ha sido fundamental para movimientos como «Cuéntalo». Sin las redes sociales, miles de testimonios de violencia contra las mujeres habrían quedado en el silencio. La tecnología nos ha dado herramientas para organizarnos y visibilizar realidades que los medios tradicionales ignoraban o minimizaban. Es importante recordar que las fake news no son un fenómeno exclusivo de internet. Los medios tradicionales han difundido información falsa durante décadas. La diferencia es que ahora tenemos más herramientas para contrastar y cuestionar.

LA LUCHA CONTRA EL FASCISMO Y EL FUTURO DEL MOVIMIENTO FEMINISTA

Vuelvo a Chile y nuestra preocupación por la impunidad y la desaparición de activistas ambientalistas como Julia Chuñil y esto nos lleva a pensar en la conexión entre diferentes luchas feministas a nivel global frente al avance del fascismo

El fascismo está presente en diferentes movimientos y países, adaptándose a cada contexto, pero manteniendo su esencia autoritaria y violenta. Lo que ocurre en Chile, en España, en Gaza, Sudán o en cualquier otro país forma parte de una reacción global contra los avances en derechos humanos y, específicamente, contra los derechos de las mujeres. La desaparición de activistas ambientalistas mapuches como Julia Chuñil es un recordatorio brutal de los riesgos que enfrentamos, pero también nos muestra la importancia de la solidaridad internacional. Nuestras luchas están conectadas y debemos unirnos y formar redes de apoyo para hacer frente a los movimientos de la manosfera y el fascismo. Cada testimonio de una mujer constituye un acto político colectivo con poder para transformar la realidad.

Jenny Campos-Salinas

Doctora en Biología, Máster en Educación en Salud Sexual, investigadora en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). email: jennycampos@ipb.csic.es; Instagram: @jennycampossal