Alternativas feministas sobre la realidad relacional

Nos gustaría en este texto compartir lo que posiblemente constituye una de las últimas aportaciones del feminismo. Nos referimos a lo que se ha dado en llamar ecofeminismo. 

Yayo Herrero (2013) en su artículo Miradas ecofeministas para transitar a un mundo justo y sostenible, plantea los conceptos de ecodependencia e interdependencia, que reconoce como rasgos constitutivos de la esencia humana; al tiempo que describe y denuncia las representaciones mentales con las que el patriarcado ha tratado de comprender y actuar en el mundo. Desde esta ajenidad, ya propuesta anteriormente por Virginia Woolf, frente a este tipo de representaciones mentales del patriarcado, Yayo Herrero defiende que el ecofeminismo “puede ayudar a configurar una mirada diferente que dé luz a aspectos invisibles y subvalorados, pero insoslayables si se quiere iniciar una transición que evite un más que probable colapso”.

Para tratar de profundizar sobre esos aspectos subvalorados feministas que históricamente han sido invisibilizados y sigue invisibilizando el modelo patriarcal en la actualidad, Charlene Spretnak (2011) en su libro Relational Reality. New Discoveries of Interrelatedness that are Transforming the Modern World, da un paso más allá e introduce el concepto de Realidad Relacional.  

¿Qué pretende hacer visible entonces, según Spretnak, el concepto de Realidad Relacional? Según ella dicho concepto se caracteriza por poner especialmente el foco de su atención, investigación y estudio en “lo relacional”. Subraya la necesidad de ver y entender a los seres humanos y a todo lo que nos rodea -es decir a la vida de la que todo, todas y todos formamos parte-, como un proceso sistémico, dinámica y profundamente interrelacionado, y no como partes individuales estáticas aisladas entre sí, sino como una necesidad acuciante si queremos crear relaciones basadas en la búsqueda y desarrollo de la Paz.

Dicho de otro modo y tomándolo como ejemplo, a la hora de explicar conceptos anteriores como ecodependencia o interdependencia se subraya poner el foco de la atención y estudio de forma especial en el modo o los modos cómo los elementos que forman parte del sistema se RELACIONAN entre sí. ¿Qué tipo de relación mantienen? ¿Cuáles son sus consecuencias?

Todo esto podría sonar a conocido, pero quizás cabría la posibilidad de profundizar juntas algo más acerca de todo ello, si nos permitimos reflexionar acerca de unas pocas preguntas, aunque estoy segura que se os podrían ocurrir muchas otras. 

¿Creéis que nuestra cultura, o la ciencia son conscientes sobre el modo, o modos, en que nos relacionamos?

¿Habéis pensado alguna vez en la experiencia de querer establecer una relación personal con la familia, en el trabajo o con amigas sin sentir que no estáis satisfechas con los resultados, que no habéis sabido cómo hacerlo para que resulte pacífica, duradera o sin dolorosos conflictos?

Cuando trato de comunicar este nuevo modelo de observación y comprensión acerca de los modos como nos relacionamos con la complejidad de la realidad en que estamos inmersas, -ya sea con mis compañeras feministas o con mis colegas psicólogas-, suelo obtener una respuesta parecida. La mayoría me dice que el tema sobre la relación ha sido sobradamente tratado en cada uno de sus propios ámbitos y yo me quedo con la sensación de no saber explicarme. El hecho significativo que trata de poner en evidencia el concepto de realidad relacional es que la REALIDAD, la vida en la que estamos inmersas, ES SIEMPRE RELACIONAL. Se trata de una dimensión que, como el espacio y el tiempo, es transversal, un aspecto básico, una dimensión básica de todo lo que nos rodea, así como de lo que nosotras mismas somos. La individualidad como normalmente nos autopercibimos y percibimos al otro o lo otro, es inexacta, no encaja ni recoge la complejidad de la realidad. Siempre somos en relación a, de hecho, no existiríamos sin ella. Incluso cuando nos sentimos solas, ese sentimiento surge a partir de la relación que se da como resultado de procesos complejos que se producen entre diferentes aspectos de nuestro interior. Partir de esa narrativa, “estoy sola”, llega a no permitirnos percibir, escuchar, apoyarnos o acompañarnos a nosotras mismas.

Y es que no se trata de un fenómeno sencillo de resolver. De hecho, a la humanidad no le ha quedado más remedio que tratar de apresar la realidad utilizando diferentes recursos en su intento por lograr y conseguir relacionarnos, no solo con el medio físico que nos rodea, también entre nosotras y con nosotras mismas. Así, al parecer hemos llegado a apresar y consensuar algunas dimensiones básicas que nos sirven de referentes como puedan ser, entre otras muchas, las dimensiones espacio y tiempo. Podría decirse que, como humanidad hemos conseguido aislar, comprender y teorizar sobre unas dimensiones básicas que nos permiten, por decirlo de algún modo, poder “arreglarnos” y sobrevivir al menos, permitiéndonos obviar incluso temas tan profundos como el misterio al que nos enfrenta la vida, al que nos enfrenta la realidad: no sabemos de dónde venimos ni adónde vamos cuando ésta se acaba. 

Quizás convendría comenzar a plantearnos que, a diferencia de las dimensiones de espacio y tiempo, la dimensión relacional nunca ha sido tenida en cuenta en nuestra cultura más que de una forma muy superficial, ni tampoco en nuestra ciencia con la importancia y profundidad que se merece. Spretnak lo expresa de esta manera: “Nuestras sociedades hipermodernas actuales poseen solamente una comprensión de parvulillos sobre la profunda naturaleza relacional de la realidad. Podría resultar difícil de creer que culturas tan avanzadas hayan pasado por alto “el modo como funciona el mundo”, pero se trata simplemente de una cuestión de hábito. Desde luego que llegamos a percibir, a tener en cuenta y manejar algunos tipos de relaciones entre los fenómenos en los que nos encontramos inmersos, pero estas tienen todavía un significado marginal si las comparamos con la naturaleza relacional inherente de la realidad y el modo cómo ésta funciona. El fallo a la hora de comprender que la realidad es inherentemente dinámica e interrelacionada a todos los niveles -incluidas tanto su propia esencia como su modo de funcionar-, ha causado un amplio rango de sufrimientos”.

FOTO DE DAVID KWEWUM: https://www.pexels.com/es-es/foto/naturaleza-moda-mujer-flores-20336076/

Trataré de poneros un ejemplo de lo que significa realidad relacional de “lo más aquí y ahora”. En este mismo momento lo que nosotras os estamos contando adquirirá su sentido y podrá ser, crecer o servir de algo porque vosotras lo habréis escuchado. Porque en este contexto ecofeminista pacifista desde el que os proponemos reflexionar, en nuestra búsqueda de narrativas que contribuyan a la paz, estamos abiertas a escucharnos unas a otras, a reflexionar juntas guiadas por sus aportaciones y valores, entre muchos otros. Quizás también porque incluso empezamos a cuestionarnos: !vaya!, y ¿qué querrá decir esto de la realidad relacional?, ¿cómo afectaría este concepto, esta otra forma de ver la realidad, a mi vida cotidiana?, ¿cómo a la sociedad o a la comunidad en que vivo? Y si reflexionar sobre estas cuestiones además os resulta útil, le encontráis sentido, podrías pasar incluso a compartirlo, a elaborarlo también junto con otras amigas, ayudando de ese modo a que pueda ser y desarrollarse.

¿Qué creéis que nos podría estar pasando si estuviéramos tratando de funcionar como humanidad sin haber descubierto y trabajado -todo lo que lo hemos hecho- las dimensiones espacio y tiempo? ¿Cómo podríamos encontrarnos si no supiéramos, si no pudiéramos concretar un espacio y un tiempo en el coincidir para poder hacerlo?

¿Cuáles pueden haber sido, cuáles pueden estar siendo las consecuencias de esa falta de conocimiento, de esa ignorancia respecto a un conocimiento más complejo y profundo sobre el proceso de lo relacional?

¿Cómo puede haber estado influyendo el hecho de no haber tenido en cuenta, de no haber puesto el foco de nuestra atención, ni nuestro conocimiento al servicio y análisis de una dimensión tan real, tan básica de lo que somos, de lo que en realidad es todo lo que nos rodea como es el proceso de lo relacional

Quizás ha llegado la hora de comenzar a hacerlo, observar que surge y compartirlo.

Carmen Mateu Marqués

Profesora de Psicología en la Universidad de Valencia jubilada. Experta en asertividad y realidad relacional. Mujeres por la salud y la paz. Red de Mujeres de negro. WiB.