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HORARIOS QUE ENFERMAN
<Lucía
Artazcoz Lazcano>
Productividad en el mercado global
La Ley de La globalización
de los mercados y el libre comercio han hecho aumentar la competitividad
entre las empresas que para afrontar estos nuevos retos recurren a
cambios profundos en la organización del trabajo, aumentan la flexibilidad
e introducen nuevos tipos de horarios. Para un mismo número de horas
semanales el horario adopta formas diversas. Se llama "horario atípico"
al que difiere del tradicional, de 35-40 horas semanas, 7a 8 horas
diarias, cinco días de siete, de lunes a viernes, de día, entre las
7 de la mañana y las 7 de la tarde. Muchas personas trabajan sólo
de tarde o de noche, algunas hacen en turnos rotatorios, cambiando
regularmente el turno, otras sólo trabajan el fin de semana…
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Lucía
Artazcoz Lazcano
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Horarios atipicos:
Hay muchas razones para trabajar con "horarios atípicos". Una de ellas
es que la moderna tecnología ha hecho posible realizar muchas actividades
a cualquier hora del día o de la noche. La "sociedad de 24 horas"
requiere la provisión de servicios importantes durante las 24 horas
(la seguridad pública, la asistencia sanitaria, el transporte o el
suministro de energía eléctrica, agua y servicio telefónico son algunos
ejemplos). Otra razón es que las industrias utilizan tecnología cara
que para ser rentable debe ser utilizada durante las 24 horas.
Durante los años 90 este tipo de horarios han aumentado de forma espectacular
en la Unión Europea. En 1997 alrededor de la mitad de los trabajadores
trabajaba los sábados y uno de cada cinco hombres y una de cada diez
mujeres lo hacía en horario nocturno. ¿Razones para trabajar en horarios
atípicos? La mayoría de las personas lo hace porque no tiene otra
elección. Sin embargo en algunos casos se elige este tipo de horario
porque supone un mejor salario, más tiempo para el cuidado de la familia,
para el ocio o para asistir a cursos de formación. Pero algunos de
estos horarios tienen efectos sobre la salud. Repasemos los más conocidos.
Horarios atípicos y estado de salud
Problemas del sueño
En general los trabajadores nocturnos son los que duermen menos
horas, los que trabajan por la tarde los que duermen más y en medio
se sitúan los que trabajan por las mañanas. Además el sueño diurno
es más ligero que el nocturno. Como el nivel de actividad durante
el día es superior al de la noche, también lo es el ruido, por lo
que puede resultar difícil conciliar el sueño. Aunque tanto las personas
que tienen turno permanente de noche como las que hacen turnos rotatorio,
duermen peor cuando trabajan por la noche, los mayores problemas de
sueño se dan en las personas con turno rotatorio. Estos problemas
de sueño pueden afectar tanto a la vida laboral como a la extralaboral.
En este sentido, los accidentes de tráfico son motivo de preocupación
creciente, así como la dificultad para concentrarse que aumenta el
riesgo de accidentes laborales o de errores en el trabajo.
Ritmo circadiano
El ritmo circadiano es un ritmo del cuerpo con altos y
bajos regulares a lo largo de las 24 horas horas del día. Aunque hay
diferencias personales, en general la mayor actividad se da al final
de la tarde o al principio de la mañana. La menor actividad suele
corresponder a la mitad de la noche, cuando la mayoría de la gente
está durmiendo. Las personas actúan mejor cuando el nivel de alerta
de su cuerpo es alto y peor cuando es bajo. Los trabajadores/as con
turno nocturno deben trabajar cuando su ritmo circadiano es bajo y
dormir cuando es alto. En general éste no es el mejor momento para
realizar cualquier actividad. Normalmente la capacidad de concentración
es menor que durante el día y si la fatiga se combina con este ritmo
circadiano bajo, el riesgo de accidentes aumenta. Diversos estudios
han observado un mayor riesgo de cometer errores en el trabajo y de
accidentes en turnos de noche, cuando el ritmo circadiano es bajo
y el sueño no ha sido suficientemente reparador.
Interferencia con la vida social
y familiar
La mayor parte de las relaciones sociales y familiares
suceden durante las tardes/noches o en fines de semana. Algunas personas
deben trabajar en estos horarios o tienen que dormir durante el día
por lo que sus relaciones sociales se ven perjudicadas. Cuando se
pregunta a las personas con horario atípico cuál es su principal problema
éste suele ser el número uno. Aunque muchos están de acuerdo en que
la falta de sueño es un problema importante, muchas veces estarían
dispuestos a perder un poco de sueño, únicamente para mantener contacto
con sus seres queridos. El trabajo en horario atípico puede alterar
no sólo al trabajador/a sino también al resto de la familia. Por ejemplo,
los niños/as deben ser cuidadosos cuando juegan para no despertar
con sus ruidos a la persona que ha trabajado por la noche.
Problemas de salud a largo plazo
Algunos estudios sugieren un aumento de problemas digestivos o cardiovasculares
entre las personas con horarios atípicos, aunque los resultados no
son concluyentes.
¿Cúal es el mejor horario de trabajo?
No es fácil contestar a esta pregunta porque hay una gran variedad
de horarios y en muchos de ellos se pueden encontrar aspectos positivos
y negativos. El horario más habitual es el de cinco días en un solo
turno seguido por dos días libres. Si el turno es rotatorio, se cambiará
de turno después de estos dos días. Dependiendo del trabajo es posible
permanecer en el turno 7, 10 o 14 días. Al analizar la relación entre
los horarios de trabajo y el estado de salud se han de tener en cuenta
las siguientes cuestiones:
Tipo de turno: Como ya se ha dicho las personas que trabajan de noche
pueden estar fatigadas y padecer problemas relacionados con el sueño.
Turnos fijos frente a turnos rotatorios. Aunque se puede pensar que
cuando una persona lleva tiempo en un turno de noche se acostumbra
y desarrolla estrategias para vencer la fatiga, en realidad la mayoría
de los trabajadores/as no llegan nunca a acostumbrarse a este tipo
de turno. Por otro lado, el turno rotatorio tiene unas características
específicas que deben tenerse en cuenta: velocidad y dirección del
cambio de turno. Cuando las rotaciones son largas (3-4 semanas) se
supone que las personas tienen la oportunidad de acostumbrarse al
turno de noche pero hay que tener en cuenta que suelen volver al horario
de día durante los días libres. Por el contrario las rotaciones rápidas
(cada dos días por ejemplo) no permiten acostumbrarse al turno de
noche. Algunos las prefieren porque tras dos días libres vuelven al
horario de día. En cuanto a la dirección del turno parece ser que
es mejor la que sigue las agujas del reloj (del día hacia la tarde
y la noche) que al revés.
Relación tiempo de trabajo/tiempo de descanso: Es importante considerar
no sólo el número total de horas de trabajo sino también los descansos
a lo largo de la jornada. Dependiendo del tipo de trabajo y del número
de horas de la jornada laboral, varios pequeños descansos son preferibles
a uno largo, especialmente en aquellas ocupaciones con altas exigencias
físicas.
El horario nocturno es muy frecuente en muchas mujeres en ocupaciones
como la sanidad. A menudo este tipo de horario se elige para poder
hacerse cargo de las cargas familiares que hoy día continúan siendo
responsabilidad de la mujer. Pero en un mercado laboral como el español
donde la tasa de paro femenino es extraordinariamente alta - alrededor
del 20% frente al 10% en hombres según estimaciones recientes de la
Encuesta de Población Activa - hay muchas mujeres que deben aceptar
una flexibilidad impuesta, que distorsiona de forma grave la vida
social y familiar, y cuyos efectos en la salud aún no han sido suficientemente
estudiados. Es frecuente por ejemplo en enfermeras, hacer sustituciones
que pueden ser de pocos días, en cualquier planta del hospital, en
cualquier turno y según necesidades del hospital, sin saber qué día,
a qué hora recibirán una llamada de teléfono en casa avisándolas de
una nueva sustitución. En una reunión de expertos europeos en horarios
de trabajo celebrada en junio del 2000 se llegó a las siguientes conclusiones
en relación con los horarios de trabajo:
Flexibilizar la vida laboral en ocasiones se traduce en problemas
para los trabajadores/as. Es importante diferenciar entre la flexibilidad
controlada por la empresa o por el individuo.
Los efectos negativos de la flexibilidad controlada por la empresa
pueden ser contrarrestados asegurando que los trabajadores tengan
control sobre las tareas e influencia en las decisiones sobre los
horarios de trabajo.
Los turnos nocturnos y los que comienzan a horas muy tempranas de
la mañana aumentan el riesgo de accidentes y de enfermedades cardiovasculares.
Los turnos de muchas horas de trabajo seguidas aumentan los riesgos
para la salud, pero podrían ser aceptables si se garantiza el tiempo
de descanso suficiente entre turnos. En el contexto actual, de alta
competitividad, alta tasa de paro y gran precariedad sobre todo en
mujeres, es muy probable el aumento de los horarios atípicos y de
la flexibilidad impuesta, con los consiguientes efectos sobre la salud,
la vida social y la familia. Es un tema que debería comenzar a ponerse
en la mesa de debate de la relación entre la salud, el trabajo y el
género. +
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