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MATAR MOSCAS A CAÑONAZOS
<Carme
Valls-Llobet >
A veces un encuentro,
o aceptar un reto, puede cambiar una vida o variar el rumbo de muchas.
Cuando la Dra. Neus Moreno me presentó a un grupo de trabajadoras
afectadas por una intoxicación en su trabajo, que llevaban más de
un año y medio rodando de consulta en consulta de hospital, sin lograr
diagnóstico, no pensé, inicialmente, que pudiera estar frente a un
problema de Salud Pública que estaba afectando, de forma más o menos
aguda o incluso crónica, a gran número de trabajadoras/es, del que
aquel caso no era más que la punta del iceberg.
En los casos que a partir de ese momento fueron llegando a mi conocimiento
vi que se repetía más o menos el mismo esquema: en la fumigación se
utilizaban productos (organofosforados) que no deberían ser usado
en lugares cerrados, u otros (organoclorados) cuyo uso está prohibido;
tampoco se respetaba la normativa en cuanto a ventilación ni los periodos
de tiempo antes de permitir la entrada a seres humanos en los lugares
fumigados. Me fui dando cuenta de que el 98 por cien de las personas
afectadas son mujeres. Yo me pregunto: ¿Ha agravado el sexo de las
pacientes las posibilidades de diagnosticarlas precozmente? ¿Porqué
inicialmente todos sus síntomas fueron clasificados como "histeria"
y no se tomaron medidas tan simples como evitar que continuaran entrando
en contacto con los tóxicos?...
Aceptar el reto, me ha permitido aprender mucho del largo sufrimiento
que está suponiendo para muchas mujeres el sesgo inconsciente de género,
que hace que sean clasificadas como histéricas o nerviosas ante cualquier
dolencia o sobrecarga física y mental. Y hacer visible su problema
me ha enseñado que matando moscas a cañonazos, pueden morir tanto
los que disparan como los que trabajan al lado. Las moscas no pueden
alegar vulneración de sus derechos pero las personas ya lo están haciendo,
en el Parlamento o en los tribunales.
Carme Valls-Llobet
Directora del programa "Mujer, Salud y calidad de vida", del Centro
de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS), Barcelona
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