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Hablemos
<Neus>
Hace ahora aproximadamente
un año tuve dos faltas seguidas de mi ciclo menstrual, cosa que me sorprendió,
pues llevaba bastantes años siendo muy regular y constante, con un ciclo,
eso sí, muy frecuente y cada vez más corto y más leve, pero puntual. Había
tomado también mis precauciones, pero lo primero que hice fue ir a pedir
una prueba para descartar el embarazo. Y al mes siguiente se confirmó el
resultado, pues la menstruación volvió, pero pasaban los días y no se paraba,
con pérdidas realmente muy significativas y sobretodo espectaculares, nunca
había visto yo unos coágulos tales..., de modo que a los 14 días de estar
así sin parar fui a las doctoras de la SS (Seguridad Social).
Lo primero fue un análisis hormonal, que dio los valores altos y,
por tanto, según dijo la doctora suplente, yo no presentaba un cuadro
menopáusico, pero también aparecía alta la prolactina y la doctora
se apresuró a administrarme un medicamento -por cierto carísimo- sin
más comentario que era para cortar la prolactina, responsable de la
leche. Después me hicieron una ecografía y a los pocos días volvía
al consultorio para los resultados. La eco informaba de la presencia
de un mioma en el útero de 36 mm x 31 mm y también de un quiste simple
en el ovario derecho.
La doctora titular me dijo que probablemente las hemorragias eran
provocadas por el mioma. Desacreditó a su compañera y me retiró las
pastillas. Antes había que hacer un pool de la prolactina, ver los
resultados y esperar a la próxima regla... (Pero ¿cómo que la próxima,
si ésa no terminaba?).
Según me dijo, estos miomas suelen desaparecer con la menopausia,
pero de seguir sangrando, sólo habría dos salidas: o bien cortar la
regla temporalmente con unas inyecciones, o bien operar, que en mi
caso, por la edad, supondría también la extírpación del útero. Me
recomendó las inyecciones, pero me dijo que lo pensara, pues son unas
inyecciones muy caras -aunque yo no había de pagar nada- que se han
de programar y sólo me podía hacer las recetas, si yo le aseguraba
que me las pondría.
Comentándoselo a una amiga me recomendó una ginecóloga que también
es homeópata e incluso me ayudó a pagar la primera visita.
Me puse en tratamiento homeopático y a los 12 días tuve una pausa
de 8 días secos. Siguió otro mes seguido de sangrado que se cortó
durante un período de 10 días para finales de año, pero que me provocó
una anemia bastante fuerte, tanto que me planteé dejarme operar, incluso
con el apoyo de la doctora homeópata. Y todavía sigo en lista de espera.
En mayo, como aún no había sido operada, me llegó el día de otra eco
que tenía pedida (después de dos períodos, uno más fuerte y otro más
flojo), entonces, al comentarle al ecógrafo que estaba en lista para
operarme él me dijo que porqué me iban a operar ya que en su opinión
mi problema debía estar relacionado más bien con una disfunción ovárica
y que en realidad no era necesario operarme - Claro quitar la matriz
es eliminar la posibilidad de sangrar- me dijo-, pero seguramente
el mioma no tiene nada que ver con todo eso-. De este modo me enteré
de que la decisión de operarme había estado basada únicamente en una
hipótesis de las ginecólogas y no había sido contrastada con el ecógrafo
en ningún momento.
Neus.
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